
Hay dos frutos en el bosque de otoño: las castañas y las setas. Dos productos codiciados, que cada vez son más escasos en la Sierra de Aracena (Huelva) y el Valle del Genal, en Málaga. Está previsto que haya una campaña con una reducción sustancial, debido a los elevados costes de producción, la falta de reposición de árboles, la persistente sequía, las enfermedades que sufre la arboleda, y los robos del fruto en el campo.
En Andalucía, tenemos varias rutas micológicas: “Santa Rita” en Cabra (Córdoba), “Prado Alto” en Bayarcal (Almería), “La Nava” en Aracena (Huelva), “Llano del Enebral” en Iznalloz (Granada), «Pantaneta de Alhama» en Alhama de Granada (Granada), «Valdeinfierno» en Los Barrios (Cádiz) y «Pinares Puebla del Río» en Puebla del Río – Aznalcazar (Sevilla). La sierra en otoño se vuelve de colores naranjas y amarillos. Y, con las primeras lluvias del otoño, las setas van naciendo. Asociadas a raíces de árboles, a los que ayudan a absorber agua y minerales del suelo, en maderas o hojas secas. Aunque, de momento tendremos que esperar las ansiadas lluvias.
Os invitamos a un paseo por la sierra y el bosque: setas y castañas, dos productos que nos esperan este otoño. Tenemos oportunidad de ir a coger setas y no arriesgarnos a coger especies desconocidas. Cojamos las setas que conozcamos, las que más nos gustan cocinar, vamos con prudencia y si puede ser acompañados de alguien que las conozca. Y, las castañas recoger las que están en las carreteras y caminos en el suelo. Porque, las castañas tienen sus dueños.