Los garbanzos con bacalao es un potaje tradicional de Cuaresma y Semana Santa, para comer con fundamento. Con garbanzos, bacalao y sus espinacas. Riquísimo, sano y nutritivo. Se trata de de un plato herencia de los días de ayuno, donde el pescado, fundamentalmente el bacalao, tiene un papel primordial. Acompañado de un pan de chapata, como la campesina de Horno Al-Madain.
Este guiso es el plato más típico del Viernes Santo. Es un día de ayuno y abstinencia y el bacalao se hace protagonista con el potaje de vigilia. Y, se suele tomar como plato único acompañado con unas buenas torrijas caseras con pan de torrijas de Horno Al-Madain.

Para elaborarlo hay que dejar los garbanzos en remojo desde la noche anterior. Calentar el aceite en una olla grande y freír el ajo picado sin que se llegue a dorar. Rehogar los garbanzos y añadir el pimentón. Se cubre el sofrito con agua o caldo de verduras y se deja cocer hasta que estén a medio hacer. Se añaden las espinacas y el bacalao. Bajar el fuego y dejar que se vaya cocinando hasta que se note cómo los garbanzos están tiernos. Una vez comprobado si le falta sal, se retira del fuego y se deja reposar.