El pan es un alimento base en nuestra cultura, como para otras culturas lo es el arroz, por ejemplo. Lo comemos en el desayuno, con las comidas, en las meriendas y en las cenas. Incluso tenemos en nuestra gastronomía recetas tradicionales a base de pan, como las migas o las torrijas. A principio de año muchas personas comienzan una dieta.
Una dieta variada y equilibrada, debe incluir pan, porque el pan no engorda, es lo que se come con él. en la que se incluya el pan, no tenemos porqué engordar. El pan es una saludable fuente de energía, si prescindimos de él en nuestra dieta tenderemos a sustituirlo por otras grasas con el equivalente a un mayor aporte calórico. En la sociedad actual no se concibe comer sin pan.

El pan es un alimento rico en carbohidratos. Las recomendaciones nutritivas establecen que los carbohidratos deben suponer como mínimo el 50% del valor energético total de la dieta. Así, en una dieta de 2.000 calorías (recomendada para una persona adulta), unas 1.000 deben proceder de estos nutrientes.
El pan no contiene ningún nutriente cuyo consumo excesivo se asocie con un mayor riesgo en el desarrollo de las llamadas patologías occidentales (obesidad, diabetes, enfermedades de vasos sanguíneos y corazón). Es recomendable comer pan integral, ya que contiene menos grasa y nos aporta grandes dosis de fibra que nos ayudan a depurar el organismo, así como hidratos de carbono complejos que nos mantienen las pilas cargadas por más tiempo.