
En otoño cambian los colores: los campos se llenan de colores púrpura, ocres, amarillos y rojizos. Pero, también los olores, los frutos y las comidas que nos apetecen. Y, por supuesto tenemos más ganas de comer pan. Pan de otoño.
El otoño se vive y degusta a fuego lento, con esos platos que muchos nacieron de la pobreza y la subsistencia, y que hoy son una riqueza cultural y gastronómica que hace las delicias de propios y extraños.
Las sopas y cremas son grandes aliadas de los días frescos. Platos tradicionales como: caldo de puchero casero, pringá ibérica con y sin manteca, croquetas de puchero y otros tipos, espinacas con garbanzos, carne con tomate, bacalao con tomate, callos con garbanzos o carrillada en salsa. Platos de cuchareo y para comer mucho pan.
Sin olvidar para nuestros postres: los higos, castañas, frutos del bosque, manzanas, membrillos…
Es tiempo de bajada de temperaturas, de comer más pan. De platos que aporten energía y guisos contundentes llaman a mojar pan. Desde Horno Al-Madain ofrecemos una carta específica.de panes, para todas las ocasiones y comidas. Panes de otoño, para comenzar con una tostada o un mollete en el desayuno. Para seguir acompañando con pan en el almuerzo y la cena. Sin olvidar un bocadillo en la merienda.