Los Palacios y Villafranca de origen remoto situada al sur de la provincia. En tierras de cultivos de cereales, olivos, y al sur las marismas arroceras .A 28 kilómetros de Sevilla y con más de 32.114 habitantes.Además, tiene 3 pedanías: El Trobal, Maribáñez y Los Chapatales.
Procede de la unión de dos municipios.
Los Palacios tiene un posible origen tartesio.
Durante la época romana recibió el nombre de Searotinos y pudo acuñar moneda propia.
En el periodo de Al-Andalus se llamó Zaracatín.
Con la conquista cristiana fue abandonada y convertida en lugar de cacería.
El rey Pedro I de Castilla tendría el palacio de recreo de la Atayuela. Luego pasaría al ducado de Arcos.
Villafranca por su parte fue fundada por Alfonso XI y cedida a don Diego López de Arnedo. Se llamó Villafranca por que se fundó con el privilegio de estar libre de impuestos, «villa franca».
Hasta que Carlos III la incorporó a la corona permaneció en manos de la misma familia.
Estos dos pueblos permanecieron separados hasta el año 1836 en que se unieron formando uno solo. Hasta entonces estuvieron separados por una calle en la que había una cruz de piedra. Que servía de tribunal para dirimir las disputas surgidas entre los dos pueblos.
Destacan la Iglesia de Santa María la Blanca, la Capilla de Nuestra Señora de la Aurora y la Capilla de Nuestra Señora de los Remedios.
Las fiestas de Los Palacios y Villafranca destacan la Feria Agroganadera y de la Gastronomía, que se celebra en abril. La gran Romería en honor a San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza en mayo. La Feria en septiembre.
En su rica gastronomía destacan platos como: la «fritá de tomate», el sopeao, el ajo frito, la pachocha… Y, para comprar un buen pan artesano en la Cooperativa Copan, Upanpa, Rustikal, San Joaquín o el Pino XXI.

