La Campana, situada entre la campiña y la vega, en el límite con la provincia de Córdoba. Su paisaje, eminentemente agrícola, está formado por lomas y terrenos ondulados que dan paso a tierras llanas, en las orillas del río, de gran riqueza. A 56 kilómetros de Sevilla y con 5.132 habitantes según datos del INE de 2024.
Sobre su nombre existen dos teorías: una, que derivaría de su ubicación, la Campana o Campiña. Y, otra, por una serie de torres de defensa provistas de campanas que se instalaron en tiempos de la conquista cristiana.
Los primeros asentamientos humanos datan de la época prehistórica. Se han encontrado restos en el Chaparral y en el Pozo de la Anea.
De la época romana también se han encontrado restos de origen en la Cañuela, el Villar y el Villar del Almirante.
En el siglo XV se le concede el título de villa. Juan II se la entrega a Don Miguel Bocanegra. Luego pasaría a la familia real; y por último Doña Ana, hermana de Felipe II la vendió al Marqués de Villanueva del Río.
Cuenta con monumentos como la Iglesia Parroquial de Santa María la Blanca, la Iglesia de S. Sebastián y la de S. Lorenzo.
En La Campana, las fiestas más destacadas son la Romería de la Virgen de Fátima en mayo. la Fiesta de los Toros a San Nicolás Tolentino en septiembre. Y, la feria de San Lorenzo en agosto.
Su gastronomía destaca la caza menor, el conejo y la perdiz en cualquiera de sus variedades: con arroz, encebollada o en salsa. Y además, el gazpacho, el salmorejo. Y, las famosas empanadas, rellenas de azúcar, canela y ajonjolí. Para comprar pan La Campana.

