
Hablar de Granada es pensar en su capital, sus huellas inconfundibles de la cultura árabe, su arquitectura y sus singulares rincones, su historia, sus tapas y exquisita gastronomía y sus gentes son razones de peso para pasar unas vacaciones. Pero, aparte de maravillas tan espectaculares como La Alhambra, el Generalife, el barrio del Albaicín o el Sacromonte, tenemos toda la provincia de Granada: mar, montaña, gastronomía e historia.
Una provincia de Granada que auna un peculiar entorno natural que aúna costa y nieve. Destaca el Parque Nacional de Sierra Nevada, pero además tiene cuatro parques naturales. En el interior, son destinos reseñables Baza y la sierra de las Alpujarras, conocida por sus aguas termales. En el litoral, se encuentra la Costa Tropical, con municipios como Almuñécar y Motril. Y, otras localidades como: Pampaneira, Castril, Capileira, Baza, Salobreña. Alhama de Granada, Trevélez. Orgiva, Guadix, La Herradura, Santa Fe, Loja o Lanjarón.
La gastronomía granadina tiene huerta y el cerdo en lo que se refiere a carne. Platos como habitas con jamón, olla de San Antón, choto al ajillo, tortilla de Sacromonte, berenjenas fritas con miel de caña, plato alpujarreño, remojón granadino o postres como el pionono.
La provincia de Granada es experta en panes artesanos. Si hay un tipo de pan conocido en la provincia es el de Álfacar, elaborado a partir de harinas de trigo, masa madre natural, agua del manantial de Alfacar, levadura y sal. Otros panes como el de Motril, Capileira, Órgiva, Exfiliana,… Que hacen las delicias de todos los paladares.