
Almería es uno de los lugares con más encanto en el que poder disfrutar este mes de agosto, desde el turismo rural hasta el turismo de sol y playa. Sin olvidar su gastronomía y su pan. En Almería se encuentra el Desierto de Tabernas, considerado el único de Europa, que está protegido como Paraje Natural y plató natural de películas.
La Costa de Almería, “Costa del Sol”, abarca 13 municipios: desde Pulpí, en el límite con Murcia hasta Adra, que limita con la provincia de Granada. Localidades como Vera, Mojácar, Roquetas de Mar o Almerimar, y espacios naturales como el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, el Paraje Natural Punta Entinas-Sabinar, o la Isla de San Andrés, entre otros.
En la gastronomía de Almería son obligadas las tapas de pescado fresco como el rape, la caballa el boquerón, el calamar o las gambas. La sopa moruna, las gachas, la jibia en salsa, las patatas asadas o las migas. Y, los famosos chérigans, una rebanada de pan, cortada a lo largo y tostada, muy fina y crujiente. Con una capa de alioli y encima jamón de york, atún, anchoas, o york y queso.
Nuestras vacaciones en Almería no permite conocer además, diferentes tipos de pan. Desde las típicas barras de pan, el pan con leche, con dátiles y miel, con calabaza y con sobrasada. El pan de espelta, el de chía y el de cereales. Y, la vuelta a recuperar el placer de comer pan con sabor a pan. Panes de pueblo como Huércal de Almería, Parador, de Alhama, de Níjar, de Berja, de Padules, de la Venta el Cosario, de Felix, de Abla, de Taberno o del Parador, que traen la vitola de haber sido elaborados de manera artesanal. Una buena manera de disfrutar gastronomía, pan y vacaciones.