La industrialización de Dos Hermanas comenzó con el envasado de aceitunas de mesa, la fábrica de yute y la elaboración de pan. En el término municipal de Dos Hermanas existen un buen número de haciendas de olivar. Aunque muchas de ellas han sido absorbidas por el desarrollo urbano e industrial del municipio. Las haciendas de olivar son explotaciones agrícolas dedicadas al cultivo del olivo, la elaboración de aceite y el proceso de exportación mundial de aceitunas. Todo debido a la calidad conseguida tanto en el producto como en su envasado.
En Dos Hermanas están instaladas empresas muy importantes relacionadas con el aceite de oliva y las aceitunas, tales como Acesur, Ybarra, Migasa, Aceites La Masía, Interoliva, Andaoliva,… Dos Hermanas sigue liderando la exportación de aceituna al extranjero, sobre todo al principal mercado consumidor, que es Norteamérica.

Gracias a la industria de las aceitunas se puso los cimientos para que Dos Hermanas se convirtiera en la gran población que es en la actualidad. Todo posible gracias a la aceituna manzanilla y la gordal sevillana. En la que cientos de familias estuvieron ligadas al cultivo del olivar, en los dos últimos siglos de la ciudad de Dos Hermanas, trabajando en haciendas y almacenes de aceitunas, que contribuyeron al desarrollo demográfico, económico y social de Dos Hermanas. Facilitando el hecho de que el trabajo femenino fuera clave en el desarrollo de la ciudad, por la cantidad de mujeres que trabajan en los almacenes de aceitunas. Donde también el pan fue protagonista, con los numerosos obradores de pan abiertos en Dos Hermanas, por su constatada calidad y servicio.