El aceite de oliva virgen extra (AOVE) no puede faltar en cualquier cocina, y esto lo saben bien los mejores chefs de nuestro país y del mundo. Y. también todos los andaluces. El aceite de oliva virgen extra es 100% zumo de aceituna de la máxima calidad obtenido exclusivamente través de procedimientos mecánicos. Es el único aceite de vegetal que se extrae de una fruta. Destaca la presencia mayoritaria de ácido oleico, que aporta numerosos efectos beneficiosos para la salud. El aceite de oliva virgen extra no se origina solamente en una variedad de aceituna, si no que puede extraerse de frutos de tipo picual, cornicabra, hojiblanca, arbequina….
Las aceitunas comienzan a cosecharse en otoño, concretamente la fecha suele marcarse en el mes de octubre y serán estas primeras aceitunas recogidas de las que obtengamos ese zumo de aceituna al que posteriormente llamaremos AOVE.

Es importante que la extracción del aceite de oliva virgen extra se realice únicamente mediante procesos mecánicos. Investigaciones procedentes de todo el mundo han señalado al aceite de oliva virgen extra como un producto saludable con efectos beneficiosos para la salud.
España es por volumen el primer productor mundial de aceite de oliva. Pocos saben que el aceite de oliva nace y muere cada año, con la cosecha. Según van pasando los meses, el aceite va perdiendo propiedades, sobre todo las organolépticas. Lo consumimos habitualmente de mil maneras: En crudo sobre tostadas de pan o ensaladas, cocinado en fritos o a la plancha, en guisos, al horno, en postres…
Pocas cosas tan sencillas y agradables como un AOVE y un buen pan artesano como el de Horno Al-Madain. Una vez elegido el aceite de oliva virgen extra, es hora de elegir el pan. Tostado y luego untarlo con el aceite de oliva virgen extra o simplemente mojando con el pan el aceite. El sabor del pan debe ser suave y el aceite de oliva virgen extra le proporciona un sabor intenso y delicioso.
