Volvemos a buscar los productos de toda la vida, que nos recuerdan a la infancia como un buen pan. Cuando compramos un pan que realmente sabe a pan, un pan de verdad, del que sabe a cereales y a panadería de barrio de toda la vida. Ese pan que no tiene nada que ver con el pan precocido, que por cuestiones de comodidad nos hemos acostumbrado a comprar a comprar.
En Horno Al-Madain elaboramos pan de verdad. Porque estamos convencidos de que hacer un buen pan, depende de la calidad de sus ingredientes y de una elaboración tradicional. El pan es ese alimento que nos acompaña cada día desde el desayuno hasta la cena pasando por el almuerzo, la comida o la merienda. Para mojar, para empujar, para comer en tostadas o bocadillos, necesitamos un buen pan.

Un buen pan lo primero que nos tiene que entrar es por los ojos. Desde el color de la corteza hasta el aspecto de la miga, pasando por el olor que debe desprender o los matices del sabor. Dos señales de que el pan está elaborado de forma artesana son su base lisa y los alveolos irregulares en su interior.
En Horno Al-Madain recomendamos el consumo de pan integral, que se realiza a partir de harina no refinada, es decir, que las partes exteriores del grano, el salvado, el endospermo, el germen y el embrión que hay dentro de la semilla que no se eliminan en el momento de la trituración, como ocurre con los cereales refinados. Como consecuencia, conservan mayor cantidad de fibra y micronutrientes.