Los caracoles terrestres forman parte de la cocina mediterránea, especialmente de la española y la francesa (escargot) como uno de los manjares más exquisitos. Actualmente es como un manjar gastronómico, España se ha situado como segundo consumidor mundial, detrás de Francia. Comer caracoles y cabrillas en Sevilla es todo un rito. Entre mediados de Abril y más allá de Julio, en Sevilla se consumen los caracoles en decenas de bares de barrios de Sevilla y su provincia.
Condimentados de diferentes formas y con diferentes recetas, la clave es ofrecer un producto que se distinga por su sabor y por la claridad de su caldo. La clave está en obtener el tono justo del pique y la salsa que la acompañe debe ser lo suficientemente rica para acompañar al gasterópodo.

Caracoles y cabrillas sus hermanos grandes. Caracoles en los bares que los ponen de tapa y los sirven en tazas, con su caldo. O en ración picantitos y caldosos. Siempre con mucho pan, porque nada es más irresistible que una salsa para mojar un buen pan artesano como el de Horno Al-Madain. Caracoles, un plato que no deja indiferente a nadie