Durante el verano solemos prescindir del consumo de pan. Nos olvidamos que nos ayuda a mantener nuestra salud y constituye la base de una dieta saludable y equilibrada. Una de las fórmulas alimenticias más sencillas que se conocen: harina de trigo, agua, masa madre y sal. El pan es una fuente importante de hidratos de carbono, proteínas de origen vegetal, así como vitaminas hidrosolubles del grupo B y minerales como el fósforo, el magnesio y el potasio, además de hierro, calcio, yodo y zinc. Otros aportes interesantes del consumo de pan son su elevada cantidad en fibra.
El pan es un alimento fundamental en nuestra dieta mediterránea. El pan en verano puede comerse como complemento en todo tipo de platos al igual que el invierno. En bocadillos, tostadas o en platos típicamente veraniegos como el gazpacho. Puedes comer pan en las cinco comidas diarias: desayuno, comida, merienda y cena.
No descuidemos nuestra alimentación en verano, por las comidas fuera de casa, los viajes y las vacaciones que alteran nuestros hábitos alimenticios. Nuestras panaderías, despachos de pan, tiendas de alimentación tienen el pan que usted necesita. También para este verano, no se olvide de comer pan.
