El pan de verdad es harina, agua, masa madre, sal y mucha mucha paciencia. En los últimos años, la industrialización del pan: con harinas refinadas, fermentaciones rápidas y con extra de nutrientes, ha cambiado el pan de verdad. Además de la venta de masas precocidas o congeladas, que con un tiempo corto de horneado están listas para su consumir.
El buen pan presenta un valor nutricional superior a los panes de harina refinada ya que contiene mayor contenido de fibra, mayor concentración de vitaminas y minerales, es menor en grasa y contiene una proporción más alta de grasa insaturada.

Un pan de verdad es un pan artesano y natural, como el que elabora Horno Al-Madain todas las madrugadas. Piezas de forma única, de modo que ningún pan es igual a otro. Un pan que pesa. Con su corteza más gruesa que la del pan industrial y muy crujiente. Con el olor de los ácidos orgánicos, con su sabor y aroma a masa madre que le da al pan un sabor más intenso, mayor duración y lo hace también más saludable, ayudando a mejorar la digestión.
Un pan que huele y sabe de verdad. Con ingredientes de calidad y fermentaciones sin prisas, en Horno Al-Madain estamos empeñados en hacer un pan de verdad.