Para cocer correctamente el pan es necesario tener mucha humedad en el horno antes de hornear. El vapor hace que el pan aumente de volumen y que la corteza quede fina y crujiente. Permite que se desarrollen bien los procesos de gelatinización y de caramelización, mejorando la consistencia de la corteza, el volumen y el sabor del pan.
Sin vapor obtenemos un pan seco y demasiado compacto. En cambio, si hay vapor en la primera fase, favorecemos que la corteza permanezca flexible y la masa pueda crecer más.
El pan horneado con vapor tienen un bonito color dorado y más brillante, gracias a la caramelización. Manteniendo la masa húmeda, permitimos su desarrollo.
El pan sin vapor estará seco, sin humedad y con muy poca vistosidad.
Los maestros panaderos de Horno Al-Madain encuentran el equilibrio entre tiempo, temperatura y humedad para lograr nuestro auténtico pan de Dos Hermanas.