Aznalcázar situada en el Aljarafe sevillano, está tan solo a 25 km de la capital sevillana, con cerca de 5.000 habitantes. Su pasado reflejo de las diversas civilizaciones que han dejado su impronta en estas tierras a lo largo de los siglos. Como la celtibera. romana y árabe que dio el nombre a Aznalcázar, que deriva del árabe «Hisn-al-Qasr», que significa «fortaleza del palacio».,
Aznalcázar conserva monumentos de gran valor histórico, como la Iglesia Parroquial de San Pablo, una de las más bellas obras representativas del mudéjar sevillano del siglo XIV, y la Fuente Vieja, una muestra del barroco civil en Andalucía, Aznalcázar conserva monumentos de gran valor histórico, como la Iglesia Parroquial de San Pablo, una obra representativa del mudéjar sevillano del siglo XIV y la Fuente Vieja, una muestra del barroco civil en Andalucía del siglo XVIII.
Los Pinares de Aznalcázar, al sur de la población, ofrecen un espacio de esparcimiento y contacto con la naturaleza mediterránea. Parte de su término municipal se encuentra el Parque Nacional de Doñana, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Aznalcázar es famosa por el paso de las Hermandades del Rocío por el Vado de Quema, Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía. La Semana Santa y la Feria en honor al Santísimo Corpus Christi son sus fiestas más conocidas. .
Su gastronomía local se caracteriza por platos o guisos típicos como: cocidos, potajes, y pucheros; garbanzos con tagarninas, chícharos, las carnes de caza y las setas. Sus dulces de hojaldre y los mantecados de canela y almendra. Con un excelente pan artesano de la panadería La Abuela y Matías Montero.

