En septiembre comienzan a ser los días más cortos. Llega el fresquito, y con él cambiamos completamente nuestras costumbres. Nos comienza a apetecer platos más contundentes, que nos reconforten y nos hagan entrar en calor. En septiembre, come pan. Al acabar las vacaciones, con las nuevas obligaciones laborales y familiares, volvemos a retomar un estilo de vida muy peculiar: trabajo, colegio, casa, dormir, etc.) y con menos horas de sol. Se vuelve al gimnasio en un intento por volver a la vida sana, a las clases de idiomas…
Curiosamente, hablamos del síndrome «postvacacional», pasar de estar tumbado ocho horas en la playa a una situación de alta tensión laboral y de un esfuerzo continuado. De nuevo nos encontramos con la cruda realidad: el tráfico, las facturas, los colegios, los niños, las comidas, las tareas del hogar, el teléfono, etc. ¡ Bienvenidos al mes de septiembre !

La dieta y el ejercicio son los dos cambios más importantes en septiembre, nunca es demasiado tarde para comenzar. Una dieta sana y la actividad física son buenas a cualquier edad. Pruebe la dieta mediterránea. Esta dieta saludable para el corazón promueve alimentos como el pescado, las frutas, las verduras, las legumbres, los granos enteros y el pan. No incluye mucha carne, lácteos ni dulces. Beber más agua. El agua elimina las toxinas. Mantenerse hidratado le dará más energía. Comer más cereales integrales. Una dieta saludable y el ejercicio ayudan a alimentar su cuerpo y su mente. Y, no te olvides de comprar cada día tu pan de Al-Madain.