El refrán «abril mojado, de panes viene cargado» da importancia a las lluvias de abril para los campos y para los cereales que se siembran anualmente y que son necesarios para elaborar el pan. La primavera ha llegado, una estación meteorológica de sol, alergias, ferias y una preocupante falta de lluvias. Dice también nuestro refranero: «en abril, lluvias mil«, puesto que tradicionalmente el mes de abril suele tener, sobre todo en la vertiente más seca de la península, bastantes precipitaciones.
Después de una Semana Santa 2024 aciaga por la lluvia, comenzamos el mes de abril, con la Feria de Sevilla y el deseo de que no llueva. Aunque la lluvia es muy necesaria y nunca llueva a gusto de todos.

Abril mojado, de panes viene cargado. El agua llega «in extremis» a la campiña sevillana, lo que puede salvar los primeros compases de la campaña de los cereales y asegurando una buena germinación y nacencia del trigo. La siembra ha venido retrasadas por la incertidumbre de muchos agricultores debido a una sequía prolongada. Porque en el campo no sólo es importante que llueva, sino que además, llueva bien. Este mes de abril la lluvia es bienvenida, para los cultivos y para llenar los pantanos, ante las perspectivas de un largo verano.