Tapeando en la hostelería sevillana no falta nunca el menudo de ternera casero, el pollo frito, los boquerones en adobo o al limón, el pisto, los serranitos, el solomillo a la pimienta o la carrillada ibérica. Destacando normalmente por las generosas raciones, los precios ajustados y una variedad de cervezas, heladas.
La carrillada es el corte de carne en el cerdo procedente de los músculos maseteros, que se encuentran a ambos lados de la cara. Es una carne que en los últimos años se ha convertido en toda una delicadeza. Resultando especialmente melosa tras una larga cocción. Una carne ibérica sabrosa y tierna, muy fácil de comer y que queda perfecta acompañada de verduras, puré o patatas fritas.
Cortamos la cebolla gruesa y se la añadimos al aceite caliente junto con los ajos pelados y enteros dejando rehogar todo a fuego medio. Una vez dorada la verdura, lo ponemos en el vaso de la batidora. Añadimos un poco de agua, batimos y reservamos. Añadimos la cebolla batida y la nuez moscada. En una olla ponemos el aceite de oliva y le damos unas vueltas a las carrilladas enteras para sellarlas junto con la pimienta, el laurel y la sal. Dejamos hervir moviendo de vez en cuando. Cuando el conjunto esté bien rehogado, añadimos el vino. Movemos un poco y añadimos agua moviendo de vez en cuando. Apartar y servir cuando la carne esté tierna.

Cuando tienes en el plato la salsa de la carrillada ibérica junto con el jugo que haya podido soltar y el sofrito. Es necesario el pan. Una amplia variedad de pan diario, de masa madre y sin conservantes. En Horno Al-Madain hacemos el pan para acompañar la carrillada ibérica y todos los platos. Pan elaborado de forma tradicional y artesanal, utilizando harinas de primera calidad. Con la vocación de buscar cada mañana la excelencia en nuestros productos. Diariamente se produce la magia en nuestro obrador, fruto de la dedicación, esmero y profesionalidad de nuestros maestros panaderos.