Comer en el Camino es parte importante de la Romería del Rocío. La duración del camino depende de la distancia desde el punto de origen hasta la aldea, por eso las carretas se rellenan de provisiones. Porque cuando los rocieros hacen una parada la comida cobra vital importancia. Durante el Camino, se realizan al menos tres comidas diarias: el desayuno para reponer fuerzas para la mañana. La comida de mediodía que recibe el nombre de sesteo y otra la pernocta que se hace al atardecer y pernoctar. Por la noche, las carretas y las carriolas son colocadas en círculo o semicírculo. Formando grupos alrededor de la carreta del Simpecado, la cual se coloca en el centro. Alrededor de las fogatas los rocieros y rocieras comparten la comida que cada uno aporta.

El pan de hogaza y de miga prieta, se convierte en el gran acompañante para comer en el Camino.

comer en el Camino

El pan en el desayuno rociero con la tostada de manteca colorá, de zurrapa de lomo o pan con aceite, junto al caldito rociero para entrar en calor a primera hora del día.

Comiendo pan en el sesteo, junto a un salmorejo o un gazpacho. Un arroz campero, unas papas con choco, unas berzas jerezanas, una tortilla de patata o unos filetes empanados, una ensaladilla con embutidos y mariscos.

Acabando la jornada, en la pernocta, donde nunca puede faltar el pan. Para acompañar un buen puchero con su pringá o un potaje.

Sin olvidar los postres, con una sabrosa poleá, poniendo por encima unos cuantos picatostes recién fritos. El pan nunca falta en el Camino.


Horno Al-Madain,S.L.

Horno Al-Madain creada en el año 2004, esta enseña nazarena es producto de la labor de auténticos profesionales que han aplicado sus más de 30 años de experiencia en el sector panadero. El saber tradicional y las modernas técnicas de elaboración del pan empleadas por HORNO AL-MADAIN, dan como resultado la creación de los mejores productos.

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